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miércoles, marzo 11, 2015

Caprichoso

Si te quiero querer
te voy a querer
aunque no quieras
aunque no puedas
aunque te mueras
aunque me hieras

Si quiero escribir
voy a escribirte
aunque no leas
aunque me ignores
aunque lo olvides
aunque me borres

Si quiero vivir
Voy a olvidarte
aunque me olvide
aunque no llores
aunque yo muera
aunque recuerdes

Si quiero volar
Voy a buscarte
aunque te encuentre
aunque me pierda
aunque yo suba
aunque me queme

Si te quiero querer
te voy a querer
aunque me invadas
aunque te burles
aunque no existas
aunque me quieras

viernes, enero 02, 2015

Excusas para el nuevo año

Quizá este año deba yo aprender a inventar buenas excusas, que no se noten, que sean efectivas, que sustituyan la verdad sin hacer sentir mal a nadie, esto último es fundamental, su razón de ser, que no debe perderse de vista para no caer en el abuso.
Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua que una excusa es un "Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión", también dice que el verbo excusar significa varias cosas, entre ellas "Exponer y alegar causas o razones para sacar libre a alguien de la culpa que se le imputa", y también "Evitar, impedir que algo perjudicial se ejecute o suceda". También hay definiciones de orden legal y fiscal, pero por ahora no vienen al caso. Lo cierto es que el diccionario legitima la existencia de las excusas y evidencia su utilidad.
Yo no he sido muy dado a excusarme, casi siempre me voy por el lado de la verdad, pero resulta que la verdad ofende, daña, hace sentir mal y no sé qué otras plagas traerá. Entonces la gente buena inventa excusas (no he dicho "miente") y dice lo que no es con la buena intención de matener la cordialidad y construirse para sí una imagen conciliatoria, afable y jovial. Enhorabuena, porque la gente que se excusa tiene más amigos, menos problemas, más carisma, menos peleas, más encanto, menos soledad, más porvenir, y por eso es que digo yo que quizá deba aprender a inventar buenas excusas, y dejar de una buena vez de usar la verdad como excusa para ser como quiero ser. Ya va un propósito.

lunes, septiembre 01, 2014

Volver a los cuarenta

Sí, yo siempre me quise ir. Estaba seguro de que me iba a ir. Sabía que me iba a ir. Si mi hermano se había ido yo también me iba a poder ir. Pero no me fui. Me quedé. Me quedé porque la vida empezó a contradecirme muy temprano, a podar mis mapas, a humillar mis vuelos, a empujarme hacia mis profundidades, a encerrarme en mí, a poner candados, a condenarme a una libertad condicional con todos los regresos obligatorios. Lo más duro fue cuando se empezaron a ir los amores, los amigos, los vecinos, los compañeros, los conocidos, los anónimos, los comunes. Uno a uno, unos contentos, otros llorando, se fueron. Yo me quedé, yo que sin decirlo lo gritaba: "¡Me voy a ir!", decía el niño empijamado. "¡Me voy a ir!", decía el puberto sangrado. "¡Me voy a ir!", decía el adolescente revolucionado. "¡Me voy a ir!", decía el suicida resucitado. "¡Me voy a ir!", decía el adulto empecinado con La vida está en otra parte bajo el brazo. "¡Me voy a ir!", dice el enajenado por las despedidas, el helecho que nunca echó raíces porque las raíces rompen las maletas, el ilusionado que nunca se hizo de un futuro cercano, el hombre encerrado que cumple cuarenta años y no sabe qué es exactamente lo que ha cumplido, el irresponsable que se queja en público de sí mismo esperando aplausos y algarabías, el que se ha quedado para darse cuenta de que lo peor de nunca haberse ido es no tener un lugar para volver.

lunes, febrero 10, 2014

Nadie merece un novio poeta

¿Alguien merece la eternidad de la palabra?
¿los amorosos insultos de un despecho?
¿el obsesionado delirio de la memoria?
¿la santificación de la mirada?
¿el desvelo caprichoso de las ansiedades?
¿la belleza impúdica de la vanidad herida?
¿el dolor derivativo de unos versos?
¿las pedantes sobresdrújulas cándidamente describiéndoselo todo?
¿la importancia de saberse verso?
¿la caricia de la duda?
¿la pregunta y la respuesta?

martes, agosto 23, 2011

4:48 a.m.

Y empecé mis 37 con insomnio. Mala señal: yo que ya duermo poco, quizá voy a empezar a dormir menos. O tal vez solo sea que dormí demasiado ayer, y mi cuerpo lo sabe, y solo (que solo se ve el solo sin la tilde que le quitó la Real Academia) se desquita las horas que perdió abandonado en la inercia del inconciente. Entonces leo 29 páginas del El ruido de las cosas al caer, porque en unos días entrevisto al autor, y resulta que me gusta la novela, pero dormito y me ilusiono con que voy a dormir. Pero no, quizá no tenga caso. Y con los ojos cerrados se me viene la frase Y empecé mis 37 con insomnio, y ya cualquier intento de dormirme será inútil. Este estado es propicio para retomar tareas inconclusas, historias inconclusas, sobre todo cuando uno es tan inconcluso, y mejor dejémoslo así y que nadie saque conclusiones... Voy por agua, y no sé si vuelva por aca, así que pasen un bonito día.

sábado, agosto 06, 2011

Los dramas de un hombre culto (en 11 frases protorrománticas)


1) ¿Estará uno en riesgo de enamorarse si quiere invitar a jugar Scrabble a la persona con quien acaba de tener sexo?

2) El problema no sos vos, soy yo que aún no termino las obras completas de Kafka.

3) No sé distinguir entre engañar al otro y la fidelidad a mí mismo. ¿Necesitaré otra maestría?

4) ¿Todas las verdades son a prueba del paso del tiempo? Te llamo en un año, a ver si aún nos queremos.

5) Si no has leído a Kundera, lo nuestro no va a funcionar.

6) ¿Soy una buena persona que a veces hace cosas malas, o soy una mala persona que a veces hace cosas buenas?

7) Podríamos seguir si al menos supieras que tu pobre cultura general te impide disfrutar más del 5 % del humor de Los Simpsons.

8) Desde que me regalaste un libro que ya tengo me di cuenta que no has logrado conocerme.

9) Lo malo no es que te sientas intelectualmente inferior, lo malo es que sabiendo que lo eras, hayas permitido que me enamorara.

10) Siempre me inquietó tu belleza prerrafaelista, sólo espero que tu moral no se corresponda.

11) Jamás, óyelo bien, jamás te voy a perdonar que haya visto una película de Woody Allen con otro.

Bonus Track: Obviamente, no vas a entender este post ¿Ves que no hay arreglo posible?

miércoles, junio 22, 2011

La seño Cristy y la seño Pilan

Mi mamá, Cristy, y mi tía, Pilan, son maestras: profesoras: docentes. Mi mamá es maestra graduada de la legendaria Escuela Normal de Chinameca de a mediados de los años 50 del siglo pasado. Mi tía estudió en la también legendaria Escuela Normal de Cojutepeque, casi por la misma época que mi mamá. Maestras de aquellas, de candelitas de yeso y pizarrón de madera pintada con pintura verde para pizarrón, borrador felpa y metro de madera amarilla. Mi mamá tuvo que cruzarse el Lempa para su primer nombramiento, y así fue que llegó al pueblo donde vivía el que sería mi papá. Mi tía Pilan, hermana del que fue mi papá, fue primero amiga de mi mamá porque su mamá, mi abuela, era vecina y amiga de la niña Paquita, dueña de la casa donde mi mamá llegó de pupila. En algún momento apareció mi papá, pero ese momento no lo voy a contar hoy.
Pasaron los años de ejercicio docente, y luego de muchas peripecias, exilios, huelgas y 21 de julio, mi mamá y mi tía gobernaron juntas la escuela del pueblo, mi mamá como directora y mi tía como subdirectora. Pero, pese a lo que usted, mi estimado lector pensará, no era fácil para mí estudiar bajo ese gobierno. No crean ustedes que tuve privilegio alguno por mi linaje, al contrario, ambas, mi mamá y mi tía, regidas por un sentido ético incomprensible para un niño como yo, tan consentido por mi mamá y por mi tía en el hogar. En la escuela mi mamá no era "mami" –¡diocuarde!– era la "Seño", y mi tía no era mi tía Pilan –¡diocuarde!– era la otra "Seño".
A pesar de siempre haber sido pacifista, siempre hubo algunos compañeritos-mala-gente que se empeñaban en acosarme por una especie de odio de clases (sic), no me dejaban jugar con ellos, y cuando me dejaban era para agarrarme a pelotazos. Pero esto no es un relato de la prehistoria del bullying, porque no era ni tan a menudo, ni tan exagerado, y yo lo recuerdo con humor, sobre todo porque siempre he sido paciente para la venganza. Claro, en esos años me parecía que aquello no podía ser peor, pero sí lo fue: El día que se me ocurrió, por puro instinto de hijo, ir a quejarme con mi mami por un pelotazo en mi cara, pero mi otrora mamá no estaba por ningún lado en el rostro de la "Seño", quien fue implacable, pero contra mí, y me recetó un sermón sobre cómo debe uno forjarse el carácter y cómo debe uno aprender a jugar para eso, que si no estaba dispuesto a aguantar pelotazos que no jugara más y que buscara otra cosa que hacer, pero que no llegara a la dirección a quejarme por cada vez que me golpeaba jugando, que así nunca me iban a respetar a mí, y a ella tampoco. Fue entonces que decidí hacerme músico y quise entrar a la banda de guerra, donde mandaba la que extramuros era mi tía Pilan, intramuros la subdirectora. Y resultó que tampoco, es decir, que ya estaba completa la planilla, y cada plaza libre que quedaba era muy codiciada y había larga lista de espera, y que no se me ocurriera pensar que habría consideración alguna para el sobrino extramuros, no. Me quedó entonces la estudiantina, una especie de orquesta estudiantil que dirigía don Sabas, el maestro de música, sin ningún parentesco conmigo, menos mal. Pude entrar. Yo soñaba con aprender a tocar la guitarra, el acordeón, hasta el melodión, que eran los instrumentos de cabecera. Mi hermana mayor tocaba la melódica. Pero resulta que el único instrumento disponible para mí era la marimba, una marimba digna de un kiosco en Esquipulas, enorme y pesada, tan pesada que nunca salía de la bodega donde se guardaban los instrumentos y, por tanto, mientras los demás aprendían a interpretar y ensamblarse en el salón grande, yo aprendía en la soledad de la bodega de instrumentos. Sospechaba que si ni para los ensayos la marimba salía de ahí, menos iba a salir para los actos públicos de la escuela y peor para los que se realizaban en otra escuelas. Fui, entonces, el marimbista solitario. Pero me aprendí la escala musical y algunos solos para marimba sin orquesta. De vez en cuando llegaba don Sabas a supervisar y a enseñarme otra pieza, hasta que una tarde, antes del ensayo solitario, me ganó la frustración y no fui más, y me dediqué a aprender con la melódica de mi hermana en casa. Para mis padres era una muestra más de mi inconstancia de hijo consentido, varias veces demostrada a los largo de los larguísimos nueve años de mi vida.
Con los demás maestros la cosa a veces era más fácil, es decir, me apreciaban con voluntad política, y me calificaban por lo que demostraba saber, al menos eso creía yo. Obtuve el primer lugar de segundo a quinto grado. Cuando se mencionaba mi nombre en la clausura del año, se oían siempre murmureos en el público. Claro, todos decían, o pensaban, "si es el hijo de la directora". En este caso mi mamá y mi tía se mostraban sinceramente contentas y orgullosas, sabían que ellas no tenían ninguna influencia en esos resultados, que todo era por mi rendimiento. Claro, sabían que en casa tenía una mamá y una tía que me hicieron leer desde los tres años, que me leían de todo desde antes, y que me proveían de juegos para contar, sumar y multiplicar. Yo no hice primer grado porque el año que hice preparatoria (hoy kinder 4 o 5, no sé) en el Kinder por la mañana, por las tardes mi mamá me llevaba a la escuela y me metía en el curso de primer grado de "oyente", y yo ya leía de corrido y escribía y sumaba y restaba y multiplicaba (dividir era mi punto débil, pero para eso estaba tercer grado). Cuando, al año siguiente, tocaba inscribirme formalmente en primer grado, la niña Carmencita le dijo a mi mami, perdón, a la Seño, que me matriculara de una vez en segundo grado porque ya sabía todo lo que ella enseñaba en primer grado y que me iba a indisciplinar por aburrimiento. La directora le encontró lógica al asunto, y entré a segundo grado de una vez, y luego fui pasando de grado en aquella escuela que una guerra me hizo dejar. 
Los años bajo el gobierno pedagógico de la seño Cristy y la seño Pilan me enseñaron todo lo que siempre he necesitado para aprender: sentirme contento y orgulloso de ser hijo y sobrino de dos mujeres maravillosas que siempre me esperaban fuera de la escuela para seguir malcriándome y dejándo que yo las educara en las oscuras artes de comprenderme. Y, en el día de la maestra, este es mi homenaje.

viernes, mayo 27, 2011

El crítico y la actriz

Ella quería morir actuando. Él quería vivir para verla actuar. Y, claro, él lo sabía todo. Y, claro, ella no sabía que creer. Después de nueve giros, siente saltos y alguna copa de más, ella pudo preguntar. Antes de las copas, él nunca sabe responder. Ella, claro, agradece. Él, claro, le dice que no hay nada que agradecer. Ella sopla caricias sobre su ego, y él solo así se deja acariciar. Ella, tres veces, se retira saltando. Él, con los pies en la tierra, se queda a mirar. A la tercera se despiden, sin telones, sin luces, ni aplausos de pie. Él la sigue mirando sin  poderla ver. Ella quizá no recuerde bien esa escena tan al revés: aquella oscuridad, aquella luz para bailar, aquella música, aquel montón de cuerpos, aquel ritmo de hoy. Él hubiera querido ser otro, quizá también un actor infalible, para poderla retener.

jueves, abril 21, 2011

Entre nos

Yo sé que vos y yo nos vamos a encontrar, no habrá manera de evitarlo, como no hay manera de saber cuándo, ni donde, ni para qué. A veces me hablás y yo no te entiendo, porque me hablás como que no supieras que yo solo entiendo este mi idioma. Un día, en alguna de esas horas voluntariosas, te vas a unir en un ente único, tangile, patente, y vas a ser como yo, pero más vos: solitario, pero alegre, ambíguo, pero decidido, incrédulo, pero valiente, poeta, pero sobreviviente, profeta, pero realista. Un día tendrás espejos en los ojos y tormenta en la garganta. Un día yo voy a quererte como me quiero, y será fácil la vida porque la vas a vivir por mí. Así, entre nos, te siento llegar con cada menguante, como esa sombra que sobra al universo, y es cuando corro hacia mí mismo, donde no vas a saber como encontrarme. Entonces te vuelves a ir al horizonte y solo dejas una nota, que nunca leo, debajo de la puerta.

jueves, agosto 12, 2010

De pocas palabras (o "Estadísticas lingüísticas desfavorables con final improvisado más por la esperanza que por el optimismo)

Me mirás y la sonrisa no se te quita de la cara. Seguro no es conmigo, pero me seguís viendo y seguís con la sonrisa. Hablo con vos, es decir te pregunto cosas, y hablás conmigo, es decir, respondés. Pero un 64% de tus respuestas son monosílabos, el  13 % son oraciones simples con un máximo de 5 palabras, el 10 % son oraciones con subordinadas, con un máximo de 11 palabras, el 9% son dos oraciones que suman un máximo de 19 palabras, y solo el 4% de tus respuestas incluyen una pregunta de no más de 5 palabras. Contabilizado así, las estadísticas no me favorecen, mis probabilidades de resultarte mínimamente interesantes son en extremo pesimistas ¿O será que sos más tímido que yo?

sábado, enero 02, 2010

Propósitos de año nuevo *

Me propongo exagerarme un poco,
afilar mejor mis puntos de vista,
me propongo ser apostol de las verdades que duelen,
por ende, resignarme a tener menos amigos,
y cada día demostrarle a los que se queden que vale la pena.

Me propongo merecerme algunos adjetivos:
difícil, cínico, mordaz, leal, puntual, incrédulo, consecuente.
Me propongo ser más uraño e intolerante con el vacío,
no pretender ser la monedita de oro,
ni regalar mi tiempo a los halagos.
Me propongo cuidarme más de tontos, frívolos y similares,
y aprender más a ser un poco tonto, un poco frívolo y poco similar.

Me propongo dejar claro que he cambiado,
aunque nunca se sepa cuanto.

Me propongo, ser más autocrítico para defenderme de la sinrazón.
Ser más justo con el amor y sus etiquetas.
Me propongo ser más escritor y menos copywriter,
ser más lector que autodidacta,
ordenar mis propias reglas,
saborear mejor cada café,
aferrarme nuevamente a la pantalla grande, aunque sea en una más chiquita.

Me propongo exagerarme un poco,
como ya dije,
quizá sea repetirme,
cansar a la audiencia,
parecer un agotado y conservador del mí-mismo,
y me propongo que no me importe.

Eso me propongo.
Quedan advertidos.



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* Sujeto a ediciones, correcciones, ampliaciones, actualizaciones, sugerencias y arrepentimientos.

miércoles, diciembre 23, 2009

Pregunta prestada I

Hoy, después de leer algunas reflexiones de Ernesto Sábato, se me impuso una pregunta prestada: ¿Mi romanticismo extremo no me ha terminado por convertir en algo así como un ateo del amor?

martes, noviembre 10, 2009

Quizá sí (o un descarado gesto de vanidad)

Hoy es un día en que dudo de mí y en lo más profundo. Por suerte tengo una Amiga, así con la A más mayúscula que pueda dibujarse, que siempre (22 años ya) ha sabido convencerme de que algunas cosas las hago bien. Lo que sigue es quizá un descarado acto de vanidad, un patético gesto de autocomplacencia, el post más ególatra que he escrito, un ridículo intento de reconstruír mi deslavada autoestima. Ella, que quizá posea el archivo más grande de mi producción literaria, me mandó un correo con una selección de sus frases (o versos) favoritas. Yo sé que es su manera de ponerme frente a su espejo, y al margen de que leyéndome así, a través de otra peronas, hasta he dudado si soy yo el que escribe, el que ha escrito. Quizá sí sea yo un escritor que vale la pena leer, ojalá que sí, porque así ustedes, queridos lectores y queridas lectoras no están siendo estafados por un charlatán.

Procedo al impúdico acto de publicar el gesto de halago más bonito que me han hecho en mi vida:

Algunas de mis frases favoritas de mi amigo y poeta
Por Alicia Salum

"Sabe compañera vivo de su sonrisa y aprendo de la libertad de su lágrima lo que me hace falta para sentirme hombre"

"Lo peor del café, del buen café, son los buenos recuerdos"

"Hazte imposible. Dilúyete en distancias, esperas y silencios."

"Perdoname soledad, pero a veces no venís tan sola."

"Un día le entregué mi vergüenza... y me quedé sin las dos: desde entonces escribo."

"Propuse tu cuerpo al Sistema Métrico Internacional, porque últimamente es la referencia de todo lo que mido"

"El ayer es un niño solo que llora acurrucado en los poetas, esos que no entienden bien qué es eso del mañana."

"Leo los versos de la mañana y dudo seriamente beberme sus promesas."

"...¡Y si descolgamos la luna!"

"Hay veces en que no es el café, es la compañía, es la locura suelta en el manantial oscuro de olores y palabras."

"Declarate habitable para que yo pueda poblarte. Separá tus aguas de tus tierras, y bañá de bosque tu monte y tu valle. Liberá el cielo del fuego y reinventá cada pez en tu humedad."

"Te me antojás en mieles con cáscara, a veces tierno fruto, a veces maduro a punto."

"Nadie es poeta hasta que se da cuenta y el verso cae por la mejilla."

"Te quiero y lo digo así cuando estoy solo, porque guardo para mi solo lo cierto."

"La soledad es un punto y coma; continuar la vida sin perder la frase."

"Soledad, esa palabra que hace poetas."

"Soy en tu voz cuando me hablas."

"Tengo dos soledades enteras, la mía y la que vos me dejaste."

"Mi vida no es tan fácil como se lee."

"Tenemos un recuerdo, y nada más. Yo toqué su mano por accidente, y nos vimos en los ojos asustados del otro, y nos reímos para siempre, como en la fotografía de un único recuerdo."

"Solo sé que en tus ojos te llevaste algo mío envuelto en un siempre que creció en el vientre del tiempo..."

"No te vi y me sentí ciego."

"Cuando sé que venís es como si viniera con vos algo de otro tiempo, una belleza desconocida, una intriga motivante, un adjetivo rimbombante, una voz redentora una sonrisa nueva y mía."

"Nunca un sábado me había parecido tan domingo como este"

"Ella siempre tiene algo en las manos, a veces sus propias manos"

"Odio los automensajes del messenger, las contestadoras de casete, los buzones de voz, los recados en la refri, los post-it en la compu, odio la ausencia descarada."

"La espera tiene un sabor agridulce."

"El poder es una cosa que no entiendo, pero parece ser que sería como sería dios si fuera. Una aspiración inagotable y enajenante capaz de envilecer y santificar al mismo tiempo. ¿Ven como no lo entiendo?"

"Al final todos los distintos somos iguales."

"La poesía es una tibia sensación en las amígdalas, que está ahí y que a veces no duele pero que otras veces se desquita siendo una llaga despiadada que abre las pústulas del dolor e inunda de gemidos estentóreos cada trago de vida"

"Te vi atardecer mientras atardecía"

"Con la lejanía es más fácil, se siente con todo el cuerpo, y a pesar de todo el vacío no caben las dudas”

"¿Por qué será que a veces me resisto a contar lo maravilloso? Tal vez no sea resistencia, solo incapacidad."

"Es difícil ponerle buena cara a este mal tiempo."

Pues ya, y que la historia me juzgue.

Ah, infinitas gracias Alicia. Quizá sí.

domingo, mayo 31, 2009

Yo


Yo, principe buscando un reino vacante en las antípodas de la realidad, yo, fuerza agotada de las horas productivas, yo, amigo de pieles exportadas de animales extintos, yo, dibujante manco de futuros marrones, yo, anacoreta fingiendo pertenencia, yo, víctima del mí-mismo, yo, culpable de su inocencia, yo, dueño de un ego sobreesdrújulo, yo, genial administrador de argumentos, yo, modesto virtuoso de la pantomima, yo, hipérgrafo súbito, yo, decadente escritor de autobiografías varias, yo, primera persona del más singular de los espantos, yo, delirante exhibcionista de domingos desolados, yo declaro esta hora mi hora del silencio. Y ahora sí, digan que estoy loco.

viernes, febrero 13, 2009

Un consejo

Yo no califico para buen consejero, no tengo ejemplos exitosos que pregonar, y he sido muy necio a la hora de escuchar. Pienso demasiado en las mismas cosas, muchas veces al mismo tiempo, lo que no me permite asimilar una enseñanza precisa, de esas infalibles, que les valen millones a quienes encuentran una editoral que se las publique y que a su vez encuentra millones de lectores desesperados que se las compren. Pero aunque no califique para buen consejero, hoy quiero darte un consejo, sí, a vos que ojalá te reconozcas aquí, y si no, al que crea que le sirva, y conste que su uso es de exclusiva responsabilidad del que lo siga: no te creás el mesías de nadie, ni tan especial como para poder arrancarle las obsesiones a quien te obsesiona; alejate cuando es posible sin haber acumular motivos para el dolor; reconsiderá las bondades de estar a solas con el mundo, del silencio eterno y de la distancia prudente; no insistás en volverte estación de paso recurrente, nadie te lo va a agradecer, al final cada quien elige lo más seguro, lo que puede conocer, lo que entiende, lo que le hace daño, lo que les hace sentirse cómodo con su insuficiencia; ni vos ni yo calificamos para ser, en esa perspectiva, la mejor elección.

Ese es mi consejo.

¡Suerte!

jueves, enero 08, 2009

La blogstar

Como se imaginarán, este post versará sobre "Los blogstar", el post de Elena que ha sido publicado como opinión en La Prensa Gráfica, y ampliamente comentado en el Blog de Neto Rivas, además de los comentarios en el mismo blog de la blogstar en cuestión. Yo comenté una cosa ahí sobre el término "Blogstar", pero es solo una de esas precisiones ociosas que se me ocurre hacerle a Elena solo por fastidiar. Aquí lo que quiero es decirle a Elena frente a todos ustedes (¿hay alguién ahí?) que yo diría de ella: Elena Salamanca, con sus dos blog consecutivos, se ha convertido en una blogstar modélica, una gran bloguera como se lo he dicho ya, con un estilo muy propio y un carisma impresionante. Quizá sea su naturalidad y su destreza con el humor y la palabra, eventualmente su crudeza casi pornográfica, pero tierna a la vez; o bien su inocencia impostada, que algo tiene de real pero no lo es del todo. Claro que ha tenido post lamentables, como todos, pero cada uno de sus post buenos hace que uno se olvide que es humana y que erra de vez en cuando. Yo no tuviera blog si no fuera por el suyo, lo confieso. Obviamente es mi amiga, y por eso publico esto desde esta intimidad pública, porque está mal visto hablar de las cualidades de los amigos en los medios periodísticos. Su post "Blogstar" me soprendió mucho, y creo que ha dado pie a una reflexión legítima e importante. Enhorabuena Elena. Eso diría pues. Si la ven le cuentan.

sábado, enero 03, 2009

Desechable

Uno se cree

Uno se imagina
insustituible y único
especial
indispensable

Uno es tan desechable

jueves, diciembre 25, 2008

Fugaz

¿Por qué será que a veces me resisto a contar lo maravilloso? Tal vez no sea resistencia, solo incapacidad. El dolor, la tristeza, nostalgia y la angustia siempre han tenido mayor facilidad de expresión conmigo, la alegría es tan fugaz, como las sonrisas, que simplemente la vivo. Si no escribo tanto es quizá que sonrío mucho.

viernes, diciembre 19, 2008

En otros lares bloguerísticos

Resulta que soy bloguero invitado en el suplemento electrónico de La Prensa Gráfica sobre el concurso este de Letras Nuevas. Ahí he escrito un par de cosas pretenciosas y dizque serias, vayan ustedes a saber. Pero pues, si quiere leerme hagan clic en "leerme" anterior, y léanme como bloguero absorbido por el sistema. Como cosa curiosa, en ese blog con todo un sistema de edición y corrección aparecen mucho errores de dedo, así que me disculpo de antemano, y lo malo es que no puedo corregirlos yo mismo. Ni modo pues.

jueves, noviembre 20, 2008

Mi retiro

Ayer fue el miércoles de Postsía, ese invento de Elena y yo, y estuvo divertido, cómodo, amigable y sobre todo entre lectores y escritores. Hoy tuve un día largo y trabajoso, llegué a mi casa ya avanzada la noche y vi que tampoco Elena había escrito en su blog, entonces se me ocurrió proponerle a Elena que nos retiráramos so pretexto de haber triunfado la noche de anoche, y así emular a los grandes que se retiran en su apogeo. Nos hizo gracia la idea, pero solo eso. Y aquí estoy escribiendo esto para no creerme ningun retirado. Buenas noches.

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